Cómo limpiar una campana extractora fácil y eficazmente – Guía completa

Bienvenidos a nuestra guía completa sobre cómo limpiar una campana extractora fácil y eficazmente. Una campana extractora es un aparato esencial en cualquier cocina, ya que ayuda a eliminar el humo, la grasa y los olores desagradables mientras se cocina. Sin embargo, con el tiempo, estas campanas pueden obstruirse con grasa y otros residuos, lo que las hace menos eficaces e incluso las convierte en un peligro potencial de incendio. En este artículo, te daremos instrucciones paso a paso sobre cómo limpiar tu campana extractora, para que siga funcionando correctamente y con seguridad. Con nuestra guía fácil de seguir, ¡podrás mantener tu cocina con un olor fresco y limpio en un abrir y cerrar de ojos!

Reúne los suministros

Antes de empezar el proceso de limpieza de tu campana extractora, es esencial reunir todos los suministros necesarios. Suministros como soluciones limpiadoras, una esponja, un cepillo de fregar, un cubo de agua caliente y un paño de microfibra para secar son imprescindibles para esta tarea. También puedes necesitar un destornillador para quitar el filtro, y una mascarilla para protegerte de las partículas peligrosas que pueda haber. Cuando tengas todos los materiales a mano, podrás empezar a limpiar la campana extractora con seguridad y éxito.

Para prepararte para el próximo trabajo, asegúrate de limpiar la encimera de los fogones de cualquier olla o sartén y limpia la superficie con un paño húmedo. Así evitarás que la suciedad, el polvo o los residuos se mezclen con las soluciones de limpieza. Además, es aconsejable abrir las ventanas y encender los ventiladores que haya para ventilar mejor la cocina y reducir el riesgo de inhalar los vapores de los productos de limpieza, como el agua y el bicarbonato.

El primer paso de este proceso es quitar el filtro desenroscándolo. El método para hacerlo puede variar según el tipo de campana que tengas. Si no estás seguro de cómo realizar esta tarea, consulta las instrucciones del fabricante. Una vez retirado el filtro, llévalo al fregadero y límpialo a fondo con agua y jabón tibios. Utiliza un cepillo de fregar para eliminar cualquier resto de grasa o suciedad difícil de quitar, y luego acláralo con agua limpia. Como alternativa, puedes utilizar agua y bicarbonato para limpiar el filtro, que también es una forma eficaz de eliminar la grasa y la suciedad sin dañar el material.

Prepara la cocina

Antes de iniciar el proceso de purificación de tu campana extractora, es importante preparar la cocina adecuadamente. Esto significa evacuar cualquier objeto de las proximidades de la campana, como utensilios de cocina, sartenes y pequeños artilugios. Así dispondrás de espacio suficiente para trabajar con facilidad y seguridad. Asegúrate de apagar la cocina y cualquier aparato eléctrico antes de iniciar el proceso. Además, es esencial asegurarse de que la campana no esté caliente al tacto antes de empezar a limpiarla. Si preparas la cocina de antemano, podrás limpiar la campana extractora con eficacia y sin riesgos para la seguridad.

Una vez que hayas retirado todos los objetos de la zona que rodea la campana extractora, es hora de proteger las superficies cercanas a la campana. Cubre la cocina y las encimeras con papel de periódico o cualquier otro material protector. Así evitarás que los materiales de limpieza o los restos dañen las superficies de tu cocina. Tomar esta medida garantizará que el proceso de limpieza transcurra sin problemas adicionales que limpiar. Además, asegúrate de que las tomas de corriente cercanas están cubiertas o protegidas antes de empezar a limpiar la campana y los filtros.

Antes de limpiar la campana extractora, es importante examinar los filtros. Estos filtros son parte integrante de la campana y se encargan de atrapar la grasa y otros residuos. Si los filtros están sucios o congestionados, no funcionarán correctamente y la campana no podrá eliminar el humo y el vapor con eficacia. Para limpiar los filtros, basta con sacarlos de la campana y sumergirlos en una mezcla de agua caliente y detergente para vajillas. Esto ayudará a relajar la grasa y los restos que se hayan acumulado en los filtros. Si limpias los filtros antes de empezar a fregar la campana, podrás limpiar todo el sistema de forma eficiente y eficaz.

Desenrosca el filtro

El primer paso para limpiar eficazmente tu campana extractora es desenroscar el filtro. Aunque pueda parecer intimidante, en realidad es bastante sencillo. Busca el filtro en tu campana y desengancha o quita los tornillos que lo sujetan. Tira suavemente del filtro hacia fuera y recuerda cómo estaba colocado para facilitar su sustitución. Ahora puedes observar la suciedad y la grasa que se han acumulado en el capó.

Ahora es el momento de limpiar el filtro. Utiliza un cepillo de cerdas suaves para eliminar cualquier resto o acumulación. Llena un fregadero o un cubo con agua caliente y un poco de detergente para platos. Deja reposar el filtro en el agua jabonosa durante unos 15 minutos. Esto ayudará a aflojar y disolver la grasa o suciedad persistente. Después de dejarlo en remojo, utiliza un cepillo de fregar para limpiar el filtro, centrándote en las zonas con mucha acumulación. Aclara el filtro con agua caliente y déjalo secar.

Ahora que el filtro está limpio, puedes limpiar el resto de la campana extractora. Utiliza un desengrasante o una mezcla de agua caliente y vinagre para restregar la grasa y la suciedad. Concéntrate en las esquinas y grietas de la campana, donde pueden acumularse la suciedad y las bacterias. Utiliza un paño limpio para eliminar cualquier resto de limpiador y deja secar la campana antes de volver a colocar el filtro. Retirar el filtro y darle una limpieza adecuada te ayudará a eliminar toda la suciedad que se haya ido acumulando en tu campana extractora y a garantizar su funcionamiento eficaz.

Limpiar el filtro

La limpieza periódica del filtro de tu campana extractora es esencial para mantener su eficacia. Para realizar esta tarea, localiza primero el filtro en la parte inferior de la campana; puede que tengas que desenroscarlo o pulsar un botón de liberación para extraerlo.

Coloca el filtro en agua caliente jabonosa durante al menos 10 minutos para desprender la suciedad adherida. Utiliza un cepillo de cerdas suaves para frotar suavemente el filtro; para las manchas más difíciles, mezcla bicarbonato sódico con agua y aplícalo al filtro. Aclara el filtro con agua caliente y sécalo con un paño limpio o una toalla de papel.

Para una limpieza más profunda, utiliza un desengrasante o mezcla bicarbonato sódico con vinagre y déjalo reposar durante 10-15 minutos antes de aclararlo. Para un olor agradable, añade un poco de zumo de limón al agua antes de aclarar. Esto ayudará a que tu campana extractora funcione más eficazmente y elimine el humo, los olores y la grasa.

Asegúrate de que el filtro está completamente seco antes de volver a colocarlo; un filtro húmedo puede provocar la formación de moho y hongos, lo que produce olores desagradables y reduce la eficacia. Vuelve a colocar el filtro en su sitio y enciende el ventilador para asegurarte de que funciona correctamente.

Limpia la campana extractora

Eliminar la grasa y la suciedad de la campana extractora es esencial para que funcione correctamente y la cocina huela bien. Para empezar, asegúrate de haber reunido todos los materiales necesarios, como la solución limpiadora, un cepillo o esponja para fregar y un recipiente con agua. Empieza a fregar la superficie de la campana, centrándote en los puntos con acumulación visible. Con un poco de esfuerzo, podrás eliminar hasta las manchas más resistentes y acabar grasa para conseguir una campana extractora reluciente.

Para obtener los mejores resultados, restriega metódicamente. Empieza por un extremo de la campana y ve avanzando, asegurándote de cubrir cada centímetro. Puede que tengas que ejercer más presión o utilizar un cepillo más duro para la suciedad más resistente. Para evitar que el cepillo o la esponja se obstruyan, enjuágalos periódicamente en el cubo de agua. Con un poco de paciencia y atención al detalle, podrás eliminar todos los restos de grasa y suciedad de tu campana extractora.

  • Una vez que hayas terminado de fregar, no olvides aclarar bien la campana.
  • Usa una esponja o paño nuevo y abundante agua para aclarar cualquier resto de solución limpiadora o suciedad.
  • Para terminar, seca la campana con una toalla o paño limpio, asegurándote de eliminar el exceso de humedad o las manchas.

Siguiendo estos pasos, tu campana extractora tendrá el mejor aspecto y funcionará a la perfección, permitiéndote abordar cualquier tarea de la cocina con facilidad.

Limpieza a fondo de la campana extractora

El mantenimiento de tu campana extractora implica realizar una limpieza a fondo para garantizar que funciona correctamente y elimina cualquier resto de humo o vapor de tu cocina. Aquí tienes una guía paso a paso para hacerlo eficazmente:

  • Apaga la cocina extractora y desenchúfala de la pared.
  • Desmonta el filtro, donde se acumula la mayor parte de la grasa y la suciedad. Según el tipo de filtro, puede que tengas que sumergirlo en agua caliente jabonosa para liberar la acumulación antes de fregarlo.
  • Frota la campana con un paño húmedo o una esponja y un limpiador antigrasa, insistiendo especialmente en las zonas que rodean el ventilador y las lámparas.
  • Vuelve a encender el extractor cocina y escucha cualquier ruido extraño para comprobar que el ventilador funciona correctamente. Si no es así, es posible que deba ser sustituido o reparado por un profesional.

Sustituye el filtro

El mantenimiento de tu extractor cocina es esencial, especialmente cuando se trata de sustituir el filtro. Con el tiempo, el filtro acumula grasa y suciedad, reduciendo su eficacia. Para cambiarlo, desconecta la corriente y retira el filtro viejo. Si está sujeto con tornillos, utiliza un destornillador para desenroscarlos. Si el filtro está sujeto con clips, basta con desengancharlo y sacarlo.

A continuación, introduce el filtro nuevo y asegúrate de que está bien alineado. Si se utilizan tornillos, utiliza un destornillador para apretarlos. Si hay clips, asegúrate de que estén bien encajados. Por último, conecta la alimentación de la extractora cocina y pruébala para asegurarte de que funciona correctamente.

Se recomienda sustituir el filtro cada tres o seis meses, dependiendo de la frecuencia de uso de la extractora cocina. Tener el filtro limpio es fundamental para que la campana funcione correctamente. Por tanto, asegúrate de cambiar el filtro con regularidad para que tu campana extractora funcione sin problemas.

Comprueba el ventilador

Una vez que el filtro esté limpio y la campana extractora se haya fregado a fondo, es hora de inspeccionar el ventilador. Este mecanismo se encarga de aspirar el aire a través del filtro y sacarlo de la cocina. Con el tiempo, la grasa y la suciedad pueden acumularse, disminuyendo su eficacia. Utiliza una linterna para examinar las aspas del ventilador y el motor en busca de cualquier acumulación de residuos. Si observas suciedad, apaga el extractor de humos y desconéctalo antes de limpiar el ventilador con un paño húmedo.

Después de limpiar el ventilador, es importante probarlo para confirmar que funciona eficazmente. Activa el extractor de humos y escucha si hay ruidos o vibraciones extrañas. Si algo parece raro, apaga el ventilador y vuelve a inspeccionarlo. Puede que necesite más mantenimiento o limpieza.

Es necesario revisar y limpiar regularmente el ventilador de tu extractor de humos para conservar una buena calidad del aire en tu cocina. Un ventilador limpio garantiza que el aire se filtra correctamente y reduce el riesgo de incendios peligrosos. Si sigues estos sencillos pasos, podrás garantizar que tu campana extractora funcione correctamente y con eficacia durante muchos años.

Conclusión

Limpiar tu campana extractora con regularidad es crucial para mantener una cocina limpia y saludable. Con la guía paso a paso, es fácil ver que limpiar la campana extractora no tiene por qué ser una tarea desalentadora. Utilizando materiales sencillos, como detergente para vajilla y vinagre, y siguiendo los consejos sobre cómo limpiar las distintas partes de la campana, podrás tener una campana extractora reluciente y operativa en un abrir y cerrar de ojos. Recuerda que la limpieza con materiales de acero inoxidable garantizará la longevidad de tu campana y la mantendrá como nueva durante años. No descuides esta parte importante de tu rutina de limpieza de la cocina y disfruta de un entorno culinario limpio y saludable.

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